lunes, 21 de diciembre de 2009

Las Campanas de la decada del tercer milenio.


Estamos en tiempo de escuchar las campanas que anuncian la primera década del tercer milenio, esto puede tener dos partes, la primera puede tomarce como reflexión, y en referencia a ello haciendo vista a este primer decenio encontramos un vecindario internacional envuelto en circunstancias pocos claras, en un reordenamiento dentro de la anarquía mundial, o el presente de un nuevo orden internacional.

Tal vez el ser optimista en la política internacional no permite tener dudas. Hoy reconocemos a los Estados en una preocupación que si nos involucra a todos, la responsabilidad y el cuidado de nuestro planeta. En que margen nos ubica y las limitaciones que se encuentran en aquellas faltas de responsabilidad de los gobernantes.

La sociedad internacional esta supeditada a las variables climáticas en todas las expresiones que esto infunde. Desde Copenaghe al mundo, se siguió paso a paso el comportamiento y el compromiso de cada actor internacional, pero esto no deja de contener el compromiso de todos los ciudadanos que habitamos cada uno de los Estados -Nación y donde nos toca estar, para sumarnos a la mejora y sustentabilidad del espacio que nos contiene. Pasa por comenzar a asumir en diferentes escalas la responsabilidad del cuidado del medio ambiente.

Las campanas están sonando como festejo o como advertencia, y es allí, en segunda instancia de esta particular década que se destacaba en el comienzo.
Que los Estados poderosos no estén ausentes; porque hoy el tiempo no da prorroga y todos tenemos derechos, pero no olvidemos que no hay garantías, y justamente esa es la dicotomía, la búsqueda de un equilibrio y un bienestar mundial, nos supedita al poder de unos pocos.

El repensar el tema, es nuestra prioridad y el exigir la garantía a nuestros gobernantes es el derecho de cada ciudadano; nuestra Carta Magna así lo propone: "el sustento para las generaciones futuras". Parafraseando este articulo es el compromiso que en lo personal se debe asumir en el tiempo que suenan las campanas.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

El Desarrollo Global / Local en Economia.



La globalización reconstituye los aspectos productivos, geográficos, políticos y socio-culturales en una dimensión de transformación. Es así entonces, que se forma un cambio de territorialidad generalizada, donde integración y parcelación, globalización y territorialización devienen en procesos recíprocamente complementarios.

Una primera idea es que, si bien el espacio mundial se convierte en un espacio de relación único, cada territorio deviene en un ámbito de variada significación para los múltiples circuitos a través de los cuales la globalización se constituye.

Las interacciones sociales y entre ellas, las que atañen al desarrollo, se despliegan hoy en nuevas geografías, en otros territorios, permitiendo que ciudades y regiones adquieran responsabilidades tradicionalmente concentradas en el Estado–Nación.

Así cobra fuerza el proceso de reinvención de lo local, que marca el cambio estructural, donde este depende, entre otros factores, de la estimulación de la innovación y la capacidad emprendedora local y regional, al tiempo que las políticas domesticas ejercen una dinámica en la comunidad local, donde las autoridades públicas, las empresas y la sociedad civil pueden establecer nuevos compromisos y seguir trazas de adaptación flexibles a entornos cambiantes.

La concepción del desarrollo asistido de manera exógeno genera influjos, que dan otra visión del proceso adquirido. El proyecto se construye a partir de capacidades relacionales de los actores personales e institucionales locales, de la proximidad no sólo geográfica, sino fundamentalmente, organizativa e institucional.

En el emergente “Enfoque del Desarrollo Local”, la cercanía, la interacción y la asociatividad son elementos cruciales que están estructuralmente ligados al espacio, están “anclados” a lugares. Lo local es el punto de encuentro de esa fuerte y particular relación entre Territorio y Desarrollo, el ámbito donde los actores dejan de ser espectadores y pasan a ser protagonistas de su destino común, si cuentan con proyectos políticos aglutinadores.

La idea central es ofrecer una reivindicación del valor de la Política de Desarrollo Local, como condición de posibilidad de los procesos relacionales e integrados, desde el punto de vista de los actores, el espacio no sólo es un lugar de conflicto de intereses diversos, sino también de sinergias, estrategias conjuntas y poder compartido y que el desarrollo no sólo representa una movilización acumulativa de factores productivos, sino un proceso de aprendizaje colectivo, cambio cultural y construcción política generado por los actores locales a partir de sus propias capacidades.

martes, 8 de diciembre de 2009

Mercosur versus Provincias


En la impronta federal se destaca dentro de las RRII que los gobiernos subnacionales, consideran las nuevas aperturas a los mercados, buscando posicionarse con los productos de su región.

Las Provincias de San Juan, Córdoba, Río Negro, Corrientes, Chubut, Formosa y Tierra del Fuego, aspiran a ser actores presentes en un escenario irregular.
Todas ellas con características diferentes, que marcan el perfil con que tratan de iniciar, sostener y acrecentar las relaciones internacionales fuera del contexto nacional.

Después de la reforma Constitucional de 1994, - donde el artículo 124 faculta a los estados subnacionales a poder establecer convenios con Estados Nación -, siendo este el inicio de un nuevo panorama en la arena internacional, concatenando el espacio para concretar objetivos claros de desarrollo plural. La multilateralidad facultada por las provincias ha ido evolucionando a diferentes escalas.

Vale considerar que las RRII a nivel provincial no han ocasionado ningún tipo de perjuicio a la Nación.

las Provincias poseen estas características muy importantes.

1- Desde lo académico la mirada teórica de las RRII, cuales los agentes en función tienen la iniciativa de achicar la brecha teoría - practica funcional.

2- Desde lo ejecutivo, la agenda teórica remata con la tangibilidad de los logros, siendo de suma importancia los debates empíricos que desprenden ambos extremos.

Las preguntas y conclusiones en el espacio de análisis son realmente enriquecedoras, es inmejorable como ensamblan la retórica académica dentro de un marco de ejecutividad para consumar experiencias en diferentes campos que internacionalizan a las provincias. No es dato menor, considerar a priori que los actores subnacionales según su capacidad, buscan instalarse dentro de un orden nacional e internacional frente al aforo brindado por artículo 124 de la CN

Para posicionar las miradas provinciales, en el eje del MERCOSUR, es fundamental que jueguen en posiciones conmensurables tres aspectos básicos, la conectividad, el dialogo y el flujo de estimulo desde la Nación. Que expresa esto ultimo, la Nación esta presente como coordinador y armador de estructuras para poder ejercer como actor en una regionalización, pero hete aquí que no termina de madurar estructuras jurídicas serias, dialogo ecuánime en términos acabados de comercio, y no logra despojar los tintes ideológicos, que no cierran a la hora de entablar bloques comerciales con aspiraciones de semejanza a la Unión Europea.

Cabe el interrogante, ¿Por que las asimetrías no superadas?, ¿Dónde encuadra el modelo de los 90 que mostraba el nuevo paradigma latinoamericano?

Encontramos demasiadas respuestas, pero donde los paradigmas no resuelven y quiebran, vale rescatar como superar o reestructurar la esencia del mismo, dentro del margen valedero, o poner de manifiesto que aquel modelo fue nefasto y solo la conformación del actual es la receta salvadora en el comienzo de una crisis global.

El perfil del eje coordinador de la Nación para este nuevo MERCOSUR, no puede despojar el perfil ideológico, que arrastra desde la gestión pasada, crea un símbolo de beneficio y perjuicio a sabiendas que es el mismo recurso humano que fue participe de la construcción del antiguo paradigma de los 90.

Si la equilibrada balanza de la justicia, lograra penetrar en los criterios nacionales para rescatar, asumir etapas cumplidas, no crear términos, como amigos y enemigos, comenzaría una mirada madura y menos rígida de la que hoy muchas veces, no es apreciada, dada la imposición, que demuestra la ejecutividad del poder central.

El actuar del Mercado Común del Sur como fuerza centrípeta del regionalismo latinoamericano, hoy por hoy es un prisma donde sus aristas son muy irregulares. No podemos dejar de asumir los considerando de la década del 90, que mostraban un mercado común con otro perfil.

El nuevo milenio ha desterrado, muchos de los paradigmas que parecían ser las recetas salvadoras en la economía internacional. Las provincias tienen un gran camino por delante, la nación es eje estructural del desarrollo de cada una de ellas, siendo a su vez actor regional de gran oportunismo, solo habrá que esperar, que estrategias utilizaran los actores subnacionales, la habilidad de negociación y proyección que pretendan realizar,.y dentro de este combo, aguardar, si el Estado central utiliza las herramientas para ayudar y promover a las provincias por un objetivo altruista, o solo seguirá marcando la tendencia de favoritismo a la simpatía ideológica.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

La insularidad como oportunidad de fortaleza



Las tendencias y las formas de conseguir las apetencias territoriales de un Estado tienen relación directa con los fines políticos perseguidos, la posición geográfica y la estrategia a desarrollar. Así mismo la conquista del espacio soberano puede o no predominar en ciertas tendencias geográficas.

La idea del Estado se engloba y relaciona con el papel que aspira a desempeñar en el ámbito internacional, y que a su vez se conecta con fundamentos filosóficos – políticos sobre la vida y el destino de su población, encuadrados en un contexto ideológico que lo auxilia en la promoción y justificación de sus aspiraciones.

Una forma en el presente es que los Estados pequeños y medianos pueden ampliar sus espacios económicos y, en consecuencia, elevar su grado de influencia política internacional, pareciera ser integrado por la concurrencia pacifica y solidaria de sus componentes, una comunidad económica con miras a crear una nueva entidad política.

La relación de la geopolítica y el pragmatismo con la Estrategia se denomina geoestrategia. La conexión del factor geopolítico con la posición estrategia penetra en las consideraciones geoestratégicas de primer orden, es en una función de importancia que dicho factor tiene con respecto a la política exterior de un Estado.El manejo o desmanejo que se desarrolle con las instituciones que esa Nación posea es exclusiva responsabilidad y habilidad de este.

Dentro del espacio insular debemos constituir una estratega poblacional desde la información, es sabido que desde la comprensión y el conocimiento se conforma la soberanía. Esto es una elección desde el compromiso ciudadano por la relación de pertenencia en el espacio geofísico, es allí donde la fortaleza surge no de la política pública sino de una responsabilidad ciudadana como parte de la sociedad republicana. Nuestro Estado – Nación desde la emancipación española a la actualidad lleva una perdida de aproximada 2000.000 de kilómetros cuadrados, y no es dato menor que en materia de política exterior han influenciado a ello vastas desinteligencias de las instituciones oficiales.

La idea de estar situados en la insularidad de circulo antártico no emergió con la sinergia especifica para considerar las oportunidades brindadas por contexto. Las causas pueden ser diversas pero las desiciones deben ser condicionadas por la población, cuando se esta frente al vacío o la despreocupación institucional. Nuestro país nace y se desarrolla de espaldas a un recurso providente como el mar, las ciudades marítimas cuentan con innumerables privilegios más en este caso donde la conjugación de la geopolítica es la única oportunidad de fortaleza no solo para las Provincias y algunas Ciudades ribereñas, sino para la Nación y todo el marco insular.

Es dable que la mayor responsabilidad en la ciudadana ha sido dar continuidad a las costumbres de su pueblo, y el tiempo nos ha conducido a poder observar a lo largo de la historia como aquellos inmigrantes llevaron consigo la herencia de sus raíces.

Rescatar esta virtud hoy nos convierte en defensores acérrimos del Derecho de Soberanía, del legado natural geográfico e histórico.

Esto si nos ubica en la condición de fortaleza, la Sociedad Argentina se comprende desde norte a sur y se subyuga en provincias que se enmarcan en la geografía de dos continentes, con la misma sociedad y misma oportunidad, vigente desde la emancipación, las sociedades son las que gestan los cambios no las políticas públicas, eso tal vez siempre se interpreta en diferentes escalas espaciales, o es considerado e interpretado de formas particularista.

Podemos citar variados ejemplos, pero no es lo tratado hoy. La insularidad actualmente es y fue una fuente de recursos estratégicos diversos, nuestra situación es única y repetible para todas nuestras generaciones, es solo tomar la decisión de cómo nos dispondremos desde el lugar que cada uno ocupa.

La Soberanía Argentina esta vigente para seguir y perseguir el derecho absoluto por heredad que nos otorga la historia inicial.

El camino al Bicentenario posee el espacio determinante y aserrimo de que nuestros derechos Soberanos en el Atlántico Sur son tangibles en todas las generaciones.