martes, 8 de diciembre de 2015
Nosotros.
La mirada de cada persona no deja de tener tintes propios, pero cuando rosamos el bien común la directriz debe tener otro prisma como objetivo.
Hay tiempos de cambios que muchos deseaban desde su espacio geográfico soberano, y otros no eran tan deseados, pero fuera cual es esa manifestación la misma mirada en el prisma del bien común, hace la diferencia, de ahí, que se logran los desapegos individualista, se comienza la homogeneidad.¿ Estaremos lejos de ese momento en nuestro amado país?. ¿Como saberlo?.
Si tal vez la inmadurez como pueblo soberano no termina de dirimirse entre caprichos políticos y costumbres protocolares.
Desde nuestro más e 200 años construyendo la república hemos demostrado que nuestra heterogeneidad, da el fundamento al acción política que reflejamos. El juego del poder es importante en cuestiones personales mas que en los compromisos asumidos desde lo publico.
Se dejo atrás la capacidad de servicio y la vista puesta en aquellos de deben tratar de evolucionar en todos sus aspectos para no quedar en un letargo oscuro de mediocridad subsumiendo al resto del todo.
se escuchan voces del conformismo, mientras el individualismo centre el monologo y están aquellos que se atreven a.... y/o son capaces de romper con estructuras que ya casi se creían aferradas a oxidados modelos.¿ los modelo se agotan? o el despertar a nuestra juventud como sociedad nos hace que nos atrevamos a modificar?.
¿Cuanto mas nos cuesta esta Argentina?, atesorable tierra en manos de una población que deja escurrir sus talentos como sociedad y fomenta las insuficiencias que nos desapegan y destrozan como nación, que la incapacidad es mas funcional que lo ilustrado.
Tendremos que partir desde lo particular a lo general deshaciendo el particularismo que fue eje desde hace tiempo de nuestro espacio.
Decir y preguntarnos que puedo hacer para mi ,y que afecte a los otros para sumar. No perder la brújula de nuestra buena costumbre, de aquellos que hicieron de esta tierra tradición de trabajo y buena voluntad para con el prójimo. La tierra de promesas de bienestar compartido, aquella república prometida que laboro tantas generaciones desarraigadas.
Darnos una oportunidad, no viene mal, cerrar brechas, identificarnos en una misma mirada parece prometedor.
Si no hemos perdido tanto, solo sera cuestión de desafíos comunes. Ser ciudadanos que logran en unidad presentarse de una manera menos lastimosa en este gran barrio globalizado. Ser y parecer mas creíbles y responsables desde las políticas domesticas como internacionales.
Que las sombras del pasado tengan la luz para dar soluciones loables y no ser transformadas en tragedias apocalípticas compradas para escenarios que sustenten poder. Sin medir las consecuencias de tras-dichos inusitadamente desde un desconocimiento cimentado en la ignorancia.
El esfuerzo debe se optimista, para dejar de instalar a una idiologia como panacea y la discrepancia en ella equipare al enemigo, si no se acepta, con el arrastre de lo que esto apareja.
Crear tolerancia y misericordia no desde lo religioso sino desde la buena costumbre de una sociedad. Hagámonos cargo de aquello que no construimos y diferenciemos en donde nos equivocamos.
el futuro es hoy para empezar, el barrio globalizado nos mira distinto, el juego termino para algunos y las oportunidades valen la pena ser tenidas en PAZ.
Hay demasiado por hacer, y lo que cada un realice pensando solo que es para el bien de todos ya es un atisbo importante.
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