martes, 8 de diciembre de 2015

Continuar para reformular

La imagen del horizonte es tan significativa como elocuente. Es aquella por donde la mirada se escapa y trata de colgarse de la ultima linea de periferia para llegar un poco mas allá de su limite. No es para descartar que los finales del tiempo político de turno trae la inmensa expectativa de la mirada al horizonte,que parece lejos, pero la mirada busca estar cerca de ese limite. Hoy muchos suscitados como republicanos continua para re formular....que cosa? como y para que....? ; negativo es acorazar esperanzas de un modelo insítu, donde se siente que deja sabor agridulce, donde muchos paladean el agrio sabor de la catarata de denuncias de corrupción. los incrédulos, los inocentes, honestos , ventajosos, y porque no aquellos que pretenden seguir situaciones instaladas a costillas del prójimo. si un modelo que dio para todo y para el gusto del que preciara todo tipo de situación. Las estrategias toman plenitud, el juego político toma impronta en la arena de un país que a muchos de sus ciudadanos causa dolor profundo por la estocada fría del sable que aniquila lentamente el bastìon roussoniano que se pretende afianzar en el colectivo social político de muchos. A diez años vista, y un poco mas, hoy el reemplateo de aquellos que creen en la sapiencia lograda por la cultura académica, sobrellevan estoicos poder re formular un horizonte dibujado sobre los principios del pensador francés. Pero bien, llegamos a este paso, en este tiempo y debe ser concluido, desde ahora en mas, en cuenta regresiva, no esta inconclusa la fantasía de un nuevo horizonte para este país, que ya no quiere mas la conducción de aquellos póstumos descamisados que supieron conseguir. Hay muchos aspectos para describir esta ultima frase, pero no es el análisis en cuestión. Solo se espera que podamos tener una retrospectiva de valores hegèmonicos no confundir con el de hegemonía , pero si,tomarlo como una misma idententificacìon, aquellos que nos construyo como sociedad inicialmente, que en un siglo pasado se utilizaba como matriz de formacìon familiar. Tal se puede nombrar como frase inspiradora, para el bien común...

Nosotros.

La mirada de cada persona no deja de tener tintes propios, pero cuando rosamos el bien común la directriz debe tener otro prisma como objetivo. Hay tiempos de cambios que muchos deseaban desde su espacio geográfico soberano, y otros no eran tan deseados, pero fuera cual es esa manifestación la misma mirada en el prisma del bien común, hace la diferencia, de ahí, que se logran los desapegos individualista, se comienza la homogeneidad.¿ Estaremos lejos de ese momento en nuestro amado país?. ¿Como saberlo?. Si tal vez la inmadurez como pueblo soberano no termina de dirimirse entre caprichos políticos y costumbres protocolares. Desde nuestro más e 200 años construyendo la república hemos demostrado que nuestra heterogeneidad, da el fundamento al acción política que reflejamos. El juego del poder es importante en cuestiones personales mas que en los compromisos asumidos desde lo publico. Se dejo atrás la capacidad de servicio y la vista puesta en aquellos de deben tratar de evolucionar en todos sus aspectos para no quedar en un letargo oscuro de mediocridad subsumiendo al resto del todo. se escuchan voces del conformismo, mientras el individualismo centre el monologo y están aquellos que se atreven a.... y/o son capaces de romper con estructuras que ya casi se creían aferradas a oxidados modelos.¿ los modelo se agotan? o el despertar a nuestra juventud como sociedad nos hace que nos atrevamos a modificar?. ¿Cuanto mas nos cuesta esta Argentina?, atesorable tierra en manos de una población que deja escurrir sus talentos como sociedad y fomenta las insuficiencias que nos desapegan y destrozan como nación, que la incapacidad es mas funcional que lo ilustrado. Tendremos que partir desde lo particular a lo general deshaciendo el particularismo que fue eje desde hace tiempo de nuestro espacio. Decir y preguntarnos que puedo hacer para mi ,y que afecte a los otros para sumar. No perder la brújula de nuestra buena costumbre, de aquellos que hicieron de esta tierra tradición de trabajo y buena voluntad para con el prójimo. La tierra de promesas de bienestar compartido, aquella república prometida que laboro tantas generaciones desarraigadas. Darnos una oportunidad, no viene mal, cerrar brechas, identificarnos en una misma mirada parece prometedor. Si no hemos perdido tanto, solo sera cuestión de desafíos comunes. Ser ciudadanos que logran en unidad presentarse de una manera menos lastimosa en este gran barrio globalizado. Ser y parecer mas creíbles y responsables desde las políticas domesticas como internacionales. Que las sombras del pasado tengan la luz para dar soluciones loables y no ser transformadas en tragedias apocalípticas compradas para escenarios que sustenten poder. Sin medir las consecuencias de tras-dichos inusitadamente desde un desconocimiento cimentado en la ignorancia. El esfuerzo debe se optimista, para dejar de instalar a una idiologia como panacea y la discrepancia en ella equipare al enemigo, si no se acepta, con el arrastre de lo que esto apareja. Crear tolerancia y misericordia no desde lo religioso sino desde la buena costumbre de una sociedad. Hagámonos cargo de aquello que no construimos y diferenciemos en donde nos equivocamos. el futuro es hoy para empezar, el barrio globalizado nos mira distinto, el juego termino para algunos y las oportunidades valen la pena ser tenidas en PAZ. Hay demasiado por hacer, y lo que cada un realice pensando solo que es para el bien de todos ya es un atisbo importante.

viernes, 4 de febrero de 2011

La insularidad como oportunidad de fortaleza


La geopolítica es una disciplina compleja que ha evolucionado desde la geografía con las influencias sociales, económicas, históricas y políticas. Se sustenta en las relaciones del Estado y el suelo. Su fundamento es desde la geo-historia con el posibilismo humano o el determinismo social.

Desde 1810 hasta el presente nuestro Argentina ha perdido cerca de 2000.000 de km2 de territorio.

Una forma en el presente es que los estados pequeños y medianos pueden ampliar sus espacios económicos y, en consecuencia, elevar su grado de influencia política internacional, pareciera ser integrando, por la concurrencia pacifica y solidaria de sus componentes, una comunidad económica con miras a crear una nueva entidad política

La idea del estado se relaciona con el papel que aspira a desempeñar en el ámbito internacional, y que a su vez se conecta con fundamentos filosóficos – políticos sobre la vida y el destino de su población, encuadrados en un contexto ideológico que lo auxilia en la promoción y justificación de sus aspiraciones.

Las tendencias de conseguir aspiraciones territoriales del Estado tienen relación directa con los fines políticos perseguidos, la posición y la estrategia a desarrollar. Así mismo la conquista del espacio fueron numerosas; pero siempre predominaron ciertas tendencias geográficas.

La conexión del factor geopolítico en posición con la estrategia, penetra en las consideraciones geoestratégicas de primer orden, en función de la importancia que dicho factor tiene con respecto a la política exterior de un Estado.

Nuestro país dentro del espacio insular debe constituir una estratega poblacional desde la información, es sabido que la comprensión conforma la soberanía. Esto es una elección desde el compromiso ciudadano por la relación de pertenencia en el espacio geofísico, es allí donde la fortaleza surge, no de la política pública, sino de una responsabilidad ciudadana como parte de la sociedad republicana.

En materia de política exterior, la existencia de una fuerte debilidad domestica, ha influenciado a vastas desinteligencias de las instituciones oficiales, la idea de estar situados en la insularidad del circulo antártico no emergió con la sinergia especifica para considerar las oportunidades brindadas por el contexto. Las causas pueden ser diversas pero las desiciones deben ser condicionadas por la población, cuando se esta frente al vacío o la despreocupación institucional.

Nuestro país nace y se desarrolla de espaldas a un recurso natural, como el mar, las ciudades marítimas cuentan con innumerables privilegios más en este caso, donde la conjugación de la geopolítica es la única oportunidad de fortaleza para el uso vertical del recurso,no solo para las ciudades costeras, sino para la nación y todo el marco insular.

Es dable, dentro de un marco cosmopolita, que la mayor responsabilidad de la ciudadanía, ha sido dar continuidad a las costumbres de su pueblo, y el tiempo ha conducido, a lo largo de la historia que aquellos inmigrantes, prevalecieran la herencia de sus raíces. Rescatar esta virtud hoy nos convierte en defensores acérrimos del derecho soberano sobre el legado natural geográfico e histórico.

Esto si nos ubica en la condición de fortaleza, la sociedad argentina se comprende desde norte a sur y este a oeste en una potenciadora diversidad, cual se subyuga en provincias que se enmarcan en la geografía de dos continentes, con la misma sociedad y misma oportunidad, vigente desde la emancipación.

Las sociedades son las que gestan los cambios, no las políticas públicas, eso tal vez siempre se interpreta en diferentes escalas espaciales, o es considerado e interpretado de formas particularista. Podemos citar variados ejemplos, pero no es lo tratado hoy. La insularidad actualmente es y fue una fuente de recursos estratégicos diversos, nuestra situación es única y repetible para todas las generaciones desarrolladas en una planificación seria y cuidadosa; es solo tomar la decisión de cómo nos dispondremos desde el lugar que cada uno ocupa

sábado, 8 de enero de 2011

De las Relaciones Internacionales a las Relaciones de Interdependencia.

Un sistema internacional basado en la resolución de contiendas se desarrollo la mitad del siglo XX. Esto significo por un lado el triunfo del capitalismo, occidente, siendo el oriente del comunismo. Fueron absolutos y determinantes los regímenes políticos que prefiguraban y determinaban con perfiles centrados en un espacio o era geocéntrica donde dos Estados Nación significaran todo el resto del siglo.

“Esta estructura del Sistema Internacional fue signada originalmente, por el carácter belicoso de las relaciones entre las unidades. En palabras de Tomassini era la voluntad de los Estados - de naturaleza esencialmente amoral- y no la ley o las organizaciones que propiciaran la paz en el mundo la que prevalecerá finalmente en el sistema Internacional”.

Siendo la misma premisa sustentada en los siglos anteriores, no era dispar encontrarse con los índices mayores o menores, en asimetrías que respondían siempre al pensamiento realista, donde el concepto de una estructura jerárquica conlleva de lleno a la imperancia de la anarquía. , moneda corriente en la arena internacional.

Estamos, por lo tanto, en presencia de procesos de cambio histórico cuya magnitud y calado están afectando no sólo las dinámicas, sino también las estructuras profundas de la economía política mundial moderna. A este respecto, se ha identificado a un fenómeno complejo y multidimensional como “la globalización, por sus profundos efectos a nivel de actores, estructuras y dinámicas, [...] actuando en el sentido de provocar un radical cambio en la naturaleza de la sociedad mundial” (Arenal, en Nuevos Conceptos. 2001:Pág., 36).

En lo esencial, considerar la globalización como un proceso multidimensional que está reconstruyendo las relaciones sociales globales a través de diferentes escalas espaciales. No obstante, es un sumario no uniforme, que genera repercusiones desiguales -e inequitativas-, y cuyo acontecimiento se refracta diferenciadamente, en diversas zonas del mundo y en variadas graduaciones universales. En este sentido, el impacto de las dinámicas globalizadoras es la resultante, y en esta medida depende, de la mediación que se opera en el marco de los respectivos de condiciones locales y nacionales.

En otras palabras, las innovaciones globales son un efecto del encuentro de ciertas prácticas socio-espaciales de carácter transterritorial, tanto económicas como políticas y culturales, con las prácticas precedentes inscriptas en lo territorial-nacional.

En particular, interesa destacar que se opera una reorganización espacial que se traduce en una nueva geoeconomía de política mundial diseñada, primordialmente, por las prácticas de las grandes corporaciones económicas privadas. De todo ello resulta la conformación de redes de producción y comercialización de bienes y servicios, así como de sistemas financieros, de carácter transnacional. En definitiva, han ido constituyendo una economía global que opera en un espacio transterritorial y que “contiene a la antigua economía internacional dentro de un nuevo marco que se basa en el territorio de los Estados pero no es necesariamente nacional en términos de propósito, organización y beneficio”.

En este sentido, se torna pertinente visualizar a “la globalización como glocalización entendiendo por tal el fenómeno de la incrustación local de lo global de tal modo que, lejos de representar la negación del territorio, estas actividades se materializan en lugares físicos, muy concretos, situados en los territorios nacionales. Sin embargo, este proceso induce un realineamiento en las relaciones entre el Estado, el capital (tanto doméstico como global) y los sitios territoriales de reestructuración económica” .

No escapa a esta trascendencia que todos estos párrafos tiene el prevaleciente constante de una sociedad conformada por individuos que se manifiestan frente a los cambios que transcurren. Se adaptan, y comienzan nuevos modelos los cuales se entretejen con expresiones de diferentes colores intelectuales.

Estamos frente a una etapa donde todos los habitantes del este espacio cosmopolita, congreguen a individuos preocupados por temas que siempre fueron tópicos iniciales de la agenda histórica, pero que sin dudas hoy se encuentran mas conectados e interceptados entre si. Deja claro que el devenir de los diferentes momentos de la historia son cíclicos nuevos, con aditamentos que se auto generan y los enjundia en un particular e interesante tema para el análisis.

De esta manera y frente a un orden político que al presente refleja un circuito presuntuoso como villano, la política y la economía tienen detrás de escena a los hombres, que tratan en diferentes medidas de estar preponderante en el podio de la arena internacional.

lunes, 27 de diciembre de 2010

LA ESTRATEGIA GLOBAL Y LA EMERGENCIA DEL NUEVO FENOMENO DE LA PARADIPLOMACIA

Las dos últimas décadas han transformado de manera advertida el panorama político internacional. El mismo ha estado signado por el fenómeno del regionalismo. Si en un primer momento la emergencia de una dimensión regional se asoció con la formación de escalas de micro- regionalismo, tanto de tipo endonacional como transnacional, esto altera los diseños establecidos. Siendo así; (desde los centros nacionales) un mapeo de los espacios regionales.

En este sentido realizado un recorrido, que por sus características está lejos de ser exhaustivo, por diversos andamios (Inter.-) regionales que se han ido disponiendo en Argentina y Latinoamérica. Constatando el dinamismo que parecen haber desarrollado en estos primeros años del siglo XXI algunas de estas regiones. Estas expresiones de regionalismo - tanto micro como macro- son parte del proceso histórico de transformación que está experimentando el conjunto del sistema mundial en plena globalización.
A manera de producto global, se asiste a una reorganización del espacio político mundial. El carácter de contenedor socio-territorial de los Estados-nación se ve alterado con la coexistencia de múltiples escalas espaciales en la esfera organizacional. La configuración de este nuevo panorama, sin embargo, está lejos de implicar la desaparición de los Estados-nación y, más aún, su emergencia se produce a partir de una realidad previamente estructurada en la cual los Estados presentan -y todavía conservan- cuotas significativas de poder estructural, y por ende estructurante, del nuevo contexto.

La transformación del paradigma trae en consecuencia cambios en los marcos mentales. Esto implica el paso del arquetipo de lo internacional, basado en la interconexión de espacios nacionales - que continúan, siendo sitios distintos y retirados, divididos claramente por sus fronteras- al modelo de lo global.

En términos generales la tesina trata de esta conjunción específica de la Diplomacia y la descripción del cambio producido en los marcos mentales de la política internacional. En lo que hace a las acciones, implican el paso hacia el paradigma de lo internacional, basado en la interconexión de espacios nacionales. El territorio nacional continúa siendo un sitio distinto y retirado, dividido claramente por sus fronteras, pero tributa al arquetipo de lo global. En este contexto la diplomacia adquiere caracteres nuevos, claros y distintos. Una transformación que es utilizada por excelencia en los nuevos actores de la arena internacional en los albores del siglo XXI. No existen lugares aislados y esto depara una transformación sui géneris.

Este sumario de alternativas inquieta de manera decisiva los criterios y parámetros interpretativos a la usanza del estudio de las relaciones internacionales. Involucrando un canje paradigmático, en tanto la globalización no es solamente acerca de fenómenos reales sino también una manera de interpretar el orbe. En este sentido se tornan gradualmente insostenibles las líneas circunscriptas entre lo doméstico, lo exterior y entre los estados nación. Afecta de forma decisiva los tópicos de la disciplina de las relaciones internacionales, y se pone en cuestión el estatocentrismo de la teoría internacional que se plasma, asimismo, en su asunción implícita del espacio del Estado, como una apariencia instaurada.

Las alternativas de los nuevos marcos mentales implica el paso del paradigma de lo internacional, basado en la interconexión de espacios nacionales. La modificación, atraviesa a los Estados-Nación, no obstante, delinea sitios distintos y separados claramente por sus fronteras. Este último hace referencia a procesos por los cuales las relaciones sociales adquieren cualidades relativamente diferentes, de tal modo que las vidas humanas son crecientemente actuadas en el mundo como un único sito.

En consecuencia, la aparición del globo como un espacio social único para numerosas prácticas sociales, algunas de ellas estratégicas, implica una simultánea pérdida relativa de centralidad de la distancia y de las fronteras estatales para la organización de las relaciones sociales de todo tipo.

“De este modo se problematiza la idea del Estado como un container espacial de las relaciones sociales, como una territorialidad discreta que provee la unidad geográfica preexistente para el análisis social, que es común a la teoría internacional, no menos que a otras disciplinas sociales”. El contexto hace a una emergencia que sitúa a los fenómenos regionalistas, en dimensiones macro como micro, “siendo parte del proceso de (re)producción social de múltiples espacios en disímiles escalas geográficas que tiene lugar en la globalización. En este sentido, si el encuentro de las tendencias estructurales de globalización y localización han dado origen al neologismo de la glocalización , la configuración de espacios regionales -por encima, por debajo, de modo transversal al Estado- es el producto social de la agencia de distintos actores regionalizadores que están involucrados en el acto político de hacer región a una región”.

Si bien el espacio macro-regional ha sido lo más considerado desde las Relaciones Internacionales, la más reciente aplicación a los aspectos micro-regionales que, de alguna forma, ponen la glocalización en ejercicio, asimilando sus desarrollos en Argentina y el Cono Sur latinoamericano.

De allí se generan centros con propuestas y determinación de evolución, en los que podemos mencionar, como los nuevos actores del escenario internacional. Tener como objeto de discusión al caso de las provincias argentinas, que, a través de una reforma constitucional se vuelve funcional la participación en la arena internacional, sin opacar ni limitar la trayectoria política exterior del Estado Nación en sí.

La resultante se dirime hoy en aquellas provincias que se atreven a las relaciones internacionales bajo el amparo del artículo constitucional reformulado. Constatando un vector que entrelaza a la conveniencia nacional de manera subjetiva.

El desarrollo local debe acordar pautas claras de manejo, es una nueva perspectiva, generada desde los objetivos más claros y desafiantes para estos nuevos actores. Conjuga esto en un prisma, que en la actualidad es un gran desafío. Cabe destacar que los actores subnacionales han tenido que utilizar en los hechos, propuestas y estrategias de diferente índole. El mencionar a la diplomacia - paradiplomacia como la herramienta que utilizan, frente al impulso descentralizador del nuevo paradigma.; donde es el instrumento de relacionamiento de la interdepencia. La consecuencia que contiene es que estamos frente a una fusión, o alumbramiento en la interpretación del neologismo de la paradiplomacia.

Con tal interpretación de por medio, la paradiplomacia podría entonces referirse a toda forma de actividad internacional llevada a cabo por actores no tradicionales, incluyendo entre éstos las corporaciones transnacionales, las organizaciones internacionales de trabajadores, las comunidades religiosas, los organismos no gubernamentales, la industria, los medios de comunicación.

En este sentido realizado un recorrido, que por sus características está lejos de ser exhaustivo, por diversos andamios (inter-)regionales que se han ido disponiendo en Argentina. Siendo así y constatando el dinamismo que parecen haber desarrollado en estos primeros años del siglo XXI algunas de estas regiones. Estas expresiones de regionalismo - tanto micro como macro- son parte del proceso histórico de transformación que está experimentando el conjunto del sistema mundial en plena globalización.

En fortuna para los merecedores de la nueva tecnología, logramos vislumbrar que en la nueva etapa los estados – nación, sus poblaciones, consideran a esta interrelación dependentista tan importante como trascendente. Hacer referencia que las bondades mostradas por la globalización son en sí, un espacio ideal en todo tipo de relacionamiento, que las ciencias blandas tratan de analizar.

Es dable focalizar que en el desarrollo del propio paradigma sufre transformaciones que desdibujan su figura inicial, esta transformación es consecuente de la lenta recepción en las definiciones políticas y basamentos loables. A sabiendas generalizadas que los primeros anclajes de la globalización son en las economías de mercados, estas absorben con gran premura sus andamiajes estrictos de resolutiva en forma práctica, mucho mas lento, y a pesar de la primera, le sigue el margen político, que va de manera paulatina como despaciosa asimilando el paradigma.

Si se instala la imagen de un árbol, de esta forma queda ejemplificada en una metáfora, para ver el desarrollo y perfeccionamiento de la globalización, encontramos claramente que los comienzos están definidos como sus dos grandes ramas, la economía y la política esta , pero allí a través del tiempo vemos las diferentes ramas con sus hojarascas donde no buscamos un concepto taxativo, sino explicativo. Las innovaciones y la vulnerabilidad del mismo al día de hoy son sus nuevos productos, y para echar luz a esto decimos, como si el mismo andamiaje del comienzo reciclara en su fondo para la subsistencia en el tiempo. Podemos referirnos al ciclo de hoy como el nuevo tiempo de un pos globalización. Definirlo o interrogante será el transcurso del tiempo que siempre es considerado en la historia como el mejor testigo.

INTRODUCCION DE TESIS DE MAGISTER EN ESTRATEGIA Y GEOPOLITICA-
-(BIBLIOTECA) ESCUELA DE GUERRA LUIS M CAMPOS. BUENOS AIRES-CAPITAL FEDERAL ARGENTINA

lunes, 21 de diciembre de 2009

Las Campanas de la decada del tercer milenio.


Estamos en tiempo de escuchar las campanas que anuncian la primera década del tercer milenio, esto puede tener dos partes, la primera puede tomarce como reflexión, y en referencia a ello haciendo vista a este primer decenio encontramos un vecindario internacional envuelto en circunstancias pocos claras, en un reordenamiento dentro de la anarquía mundial, o el presente de un nuevo orden internacional.

Tal vez el ser optimista en la política internacional no permite tener dudas. Hoy reconocemos a los Estados en una preocupación que si nos involucra a todos, la responsabilidad y el cuidado de nuestro planeta. En que margen nos ubica y las limitaciones que se encuentran en aquellas faltas de responsabilidad de los gobernantes.

La sociedad internacional esta supeditada a las variables climáticas en todas las expresiones que esto infunde. Desde Copenaghe al mundo, se siguió paso a paso el comportamiento y el compromiso de cada actor internacional, pero esto no deja de contener el compromiso de todos los ciudadanos que habitamos cada uno de los Estados -Nación y donde nos toca estar, para sumarnos a la mejora y sustentabilidad del espacio que nos contiene. Pasa por comenzar a asumir en diferentes escalas la responsabilidad del cuidado del medio ambiente.

Las campanas están sonando como festejo o como advertencia, y es allí, en segunda instancia de esta particular década que se destacaba en el comienzo.
Que los Estados poderosos no estén ausentes; porque hoy el tiempo no da prorroga y todos tenemos derechos, pero no olvidemos que no hay garantías, y justamente esa es la dicotomía, la búsqueda de un equilibrio y un bienestar mundial, nos supedita al poder de unos pocos.

El repensar el tema, es nuestra prioridad y el exigir la garantía a nuestros gobernantes es el derecho de cada ciudadano; nuestra Carta Magna así lo propone: "el sustento para las generaciones futuras". Parafraseando este articulo es el compromiso que en lo personal se debe asumir en el tiempo que suenan las campanas.